DE COLACAO Y COCACOLA

A veces la vida es tan sencilla como caminar. Vamos recorriendo nuestro camino pisando más o menos fuerte, dejando huella o pasando de puntillas. Me gustaría tener muchas botellas de cristal llenas de grandes momentos, esos que hacen que tu vida se parezca a un anuncio de Coca-Cola. Me gustan las cosas sencillas, las soluciones brillantes, las buenas ideas, tachar una nueva línea de mi lista de problemas.

Estoy volviendo a una vida que me gusta y sé las coordenadas de la gente que está conmigo. Me dan miedo los cambios, que llegue un día en que ya no tenga nada que guardar en mis botellas de cristal. He vuelto y hay cosas que ya no son igual, sé que algunas tardaré mucho en acostumbrarme a saber uq ella no están, pero me doy cuenta de que no me van a faltar momentos que embotellar.

Hay veces que si remueves mucho la leche con el colacao, puedes ver el fondo del vaso. Pero tienes que remover con mucha fuerza, crear un gran caos, poner tu vida patas arriba y que ya nada sea lo que debería ser. Y allí, en el fondo, acurrucada en un rincón, me gusta quedarme.

Sé que estoy en medio de algo que se mueve muy deprisa, pero a veces me gustaría controlarlo todo. Hacer que todo se pare, atarlo muy muy fuerte, da igual que sea mi vida o mi colacao.

Estoy en relativa calma, no hace viento ni para mover un poco el pelo, pero sé que si me muevo mi equilibrio se romperá. Vaya hacia donde vaya, algo va a cambiar, así que me quedo un día más en mi rinconcito y cierro los ojos muy fuerte para no ver que me estoy quedando sin espacio.

Un día la calma se fue y empezó a llegar una ligera brisa. Decidí que tenía que huir, yo no quería viento, no sabía qué podía arrastrar aquello y me fui. Hice las maletas y desaparecí. Que pase lo que pase, pero mejor que pase cuando no esté yo.

Fui cobarde y el miedo me ganó la partida. Me jugué el futuro y perdí. No opuse resistencia, ni siquiera propuse una revancha. Estoy perdida. Ya no hay rincón de tranquilidad en el fondo del vaso de colacao.

10 comentarios:

Frabisa dijo...

Lucía, a todos nos gustaría quedarnos en ese espacio donde no se mueven las olas, donde la paz reina, donde el viento no existe ni para despeinarnos, pero la vida nos zarandea constantemente y es casi imposible.

No sé, no puedo juzgar ni a ti ni a nadie, todos somos distintos. A mí, aunque me vaya la vida en ello, juego, me enfrento, peleo y planto cara a lo que se me ponga por delante. Claro que eso tiene un precio, el desgaste emocional, la posibilidad de que no siempre se gana, la pérdida de energía, pero es mi carácter.

un beso y mucho ánimo

Irreverens dijo...

Ah, ¿pero la tranquilidad existe?
¿Dónde?
:)

La vida es un continuo ir y venir, y lo mejor es aceptarla así. Vamos, con Colacao o sin él.

salvadorpliego dijo...

Triste esa huida… quizá era mejor enfrentar y salir adelante.

Un placer leerte.
Saludos.

Belén dijo...

me imagino que a veces necesitamos algo de cocacola en nuestras vidas... no debe ser sencillo vivir sin sobresaltos...

Besicos

Wen dijo...

No exsite la tranquilidad .... sólo la falta de atención y la comodidad :D

Palabrasalbapor dijo...

Yo creo que a todos nos gustaría poder controlarlo todo. Pero, claro eso es imposible. Los acontecimientos casi nunca son como pensábamos. Y aún así seguimos pa'lante.

Muchos besos Lucia.

Ripley dijo...

Ojalá pudiéramos controlar todo lo que pasa en nuestra vida, pero no podemos. A veces los cambios dan miedo, pero hay que afrontarlos, al final siempre hay algo bueno con lo que ir llenando botellas.

dintel dijo...

La tranquilidad se alcanza fácilmente, la dificultad real radica en mantenerla.

Frabisa dijo...

Hola, Lucía

Paso rapidito para para desearte Felices Fiestas, voy a andar algo liadilla estas próximas semanas.

Un besazo

Lucía dijo...

Frabisa, soy la primera que me lanzo al vacío sin pensar lo que pueda encontrarme al caer, pero hay momentos en los que necesito un poco de paz, aunque sea en el centro del huracán, pero no puedo mantener todas las pelotas en el aire, cual malabarista, al mismo tiempo.

Irre, creo que sí que existe. Cuesta encontrarla y yo la odio, pero a veces necesito volver a mis rutinas para sentir que todo se desenvuelve como debe.

Belénchi, cocacolas tengo muchas, por suerte. Me encanta coleccionar esos momentos de anuncio :). Y vivir sin sobresaltos tiene que ser un rollo.

Wen, que no, que yo me fijo, de verdad, pero a veces tienes semanas tranquilas, y eso mola. Bueno, creo recordar que molaba, hace mucho que no tengo ninguna de esas ;).

Alba, por supuesto, o seguimos adelante, o nos hundimos :)

Ripley, creo que sí, hasta de los cambios malos puedes encontrar algo con lo que llenar una botella.

Dintel, ya te digo. Aunque a mí la tranquilidad termina cansándome un poco.

Frabisa, hija, qué anticipación, pero felicitación recibida. Pasalo bien tú también. Disfrutalas si eres de las que le gustan y que pasen rápido si eres de las que las odias.

Besitos a todos!