SIN RENCOR

He limado mis uñas y he metido las manos en los bolsillos. En ellos he arrugado también mi dolor. Hoy no quiero reproches, los dos sabemos que son una pérdida de tiempo que sólo servirían para que nos enfadáramos.

No quiero hacerte daño, no quiero arañar tu piel. Hoy sólo quiero ser la mujer dulce que conociste un día, la que te hacía reír y vibrar y pensaba que la vida era mejor que lo que había vivido hasta ahora.

Tu mirada ya no se refleja en la mía, tu voz no resuena en mis oídos, tus labios ya no acarician mi piel. No tengo letras tuyas que me alimenten día a día. Mi vida sin ti sigue adelante, la tuya lo hará de igual manera, aunque te sueñe cada noche, aunque lo desee cada día, sólo quedan rescoldos de lo que un día fue fuego. He intentado mantenerlo encendido, pero se está apagando, apenas quedan brasas.

La despedida, un par de besos y, a pocos metros, volver mi cara y lanzar un beso al aire, para ti. Mi último beso, mi última sonrisa, mi último hasta pronto... que hoy es mi último adiós.

Sin dolor, sin amargura, sin reproches, sin arañazos, sin marcas, sin lágrimas, sin duelo, sin rencor, sin luto, sin ti...

Adiós, mi amor.

8 comentarios:

Julián dijo...

Quizás será debido a mi nula experiencia, pero no consigo concebir un adiós sin marcas, rencor ni reproche, al menos auténticamente adiós, que corte así de golpe.

Me gustan tus posts poéticos,a seguir, Lucía.

Y por supuesto la vida es mejor que lo que hemos vivido ¿no? Yo desde luego lo concibo como un dogma jaja Si no vaya furria XD

Alba dijo...

Es verdad que los reproches son una perdida de tiempo, sobre todo si el amor se acabó. Pero hablas de guardar tu dolor, por lo que creo que existe. Triste adiós.

Un beso

Irreverens dijo...

Bueno, bueno, bueno...

Esto de los "adioses" da para una tesis doctoral. Pero si realmente te sientes como lo describes, ¡olé!
:)

Y a otra cosa, mariposa.

Belén dijo...

Madre mía, eso si es de sobresaliente...

seguro que te sientes así?

Besicos

Ripley dijo...

ufff, ¿de verdad crees que es posible decir adiós así? si es posible, yo no podría.

Lluís dijo...

Nadas bien entre las aguas del desánimo; siempre me ha gustado leerlo.

Lucía dijo...

Julian, gracias. Y, tienes razón, siempre hay marcas. No hay rencor porque sabía que tarde o temprano llegaría y reproches... ¿para qué?

Alba, sí, lo hay. Intento guardarlo en los bolsillos para que duela lo menos posible, pero por mucho que quiera pensar que no lo hay, lo hay.

Irre, como tú dijiste, a quitarse la tirita de golpe, sin pensarlo, y a otra cosa mariposa.

Belén, el dolor me paraliza, me ahoga, me asfixia, me atenaza. El sentimiento de pérdida es indescriptible, pero no puedo hacer nada por evitarlo, ni por remediarlo.

Ripley, es complicado. Vi llegar este momento, lo he ido viendo poco a poco, día a día, pero llevo casi un año esperándolo. La única diferencia es que ahora sé queha llegado de verdad. Puedo patalear e intentar mantenerlo a mi lado por la fuerza, pero aunque duela horrores, es mejor apretar los dientes, sonreír, y decir adiós sonriendo. Mejor qu eese sea el recuerdo que ambos guardemos, aunque él aun no se hay dado cuenta de que ese momento ha llegado, ¿no crees?

Lluís, creo que esta vez, por mucho que me guste tu cumplido, no me gusta ni a mí estar en mi lugar.

Besitos a todos

dintel dijo...

Bon vent i barca nova!